Loewe representa tradición, clase, buen hacer y la más alta calidad. Loewe representa el lujo español.
Si tuviera 1.200 pavos para gastarme en un bolso, sería un bolso de Loewe sin lugar a dudas.
Louis Vuitton ni siquiera utiliza piel en todos sus modelos,por ejemplo en el Anagram, sino alcántara. Un material sintético, de fantásticas propiedades, pero sintético. Loewe siempre.
Aunque uno de sus baúles de viaje…ji, ji!!!!
Volvamos a los bolsos, que me despisto!!!
Dior y Chanel están muy bien, pero no representan el auténtico lujo en piel.
Como dijo una vez su actual director creativo, Stuart Vevers, y publicó la revista Vanity Fair: “Si quieres una camisa, un traje de chaqueta o un vestido de noche probablemente Loewe no sea tu primera opción. Hay muchas marcas muy asentadas que nos hacen sombra en ese sentido. Pero en cuestión de piel no tenemos competencia”.
Y es que sólo un 5% de la piel producida pasa el control de calidad de la casa, el 95% restante va a parar a “marcas más baratas”. De ese pequeño porcentaje sale la joya de la corona, la napa 7000: piel de oveja merina, de apenas 7 milímetros de grosor, lisa, blanda y suave. Perfecta para ser convertida en bolsos o prendas de ropa y, por ello, el material que sustenta una de las más firmes convicciones de Vevers, “el tacto crea deseo” (No puedo estar más de acuerdo).
En el taller donde los bolsos pasan del papel a la realidad, la piel es almacenada, tratada, cortada y teñida en cientos de colores y texturas. Después los “master modellists” unen las 36 piezas que de media tiene cada uno de los bolsos. Pura artesanía. Y… tachán!!! el sueño hecho realidad.
Pero hoy en día la casa ya no solo trabaja la piel de oveja española para sus diseños, gracias a su “made to order” podemos tener cualquiera de sus bolsos en la piel que deseemos, el color que prefiramos y el acabado que más nos seduzca.
Excepto algunos objetos, casi la totalidad de la producción se elabora en España.
El bolso icono de la casa, el Amazona de Loewe, fue diseñado en 1975 por el italiano Dario Rossi como parte de la colección Ante Oro, y supuso una auténtica revolución por su ligereza y trazo limpio.
Es el buque insignia de la casa y el elegido por un tropel de famosas
Dicen que Ava Gardner adoraba sus bolsos. Cuenta la historia que al llegar a Madrid “se desenamoró” de su marido, Frank Sinatra, y tras unas compras del brazo Ernest Hemingway por Madrid “se enamoró de Loewe”. Corrían los años 50 y la vida de Madrid giraba en torno a dos puntos de la Gran Vía: la coctelería Chicote, en el número 12, y la primera tienda de la firma en el número 8.
Sin embargo yo, me quedo con el Mistral. Me encanta, simplemente lo adoro.
Encuentro el Amazona demasiado geométrico (que no me importaría que me regalaran uno, ehhhh???) pero el Mistral es abierto, libre. En el amazona se doma la piel en un diseño racional,contenido. Sin embargo en el Mistral es la sinuosidad y suavidad de la piel la que moldea el bolso. Son, posiblemente y a mi entender, conceptos formalmente diferentes. Germano frente a Mediterráneo.
Así que ya sabeis, si me pudiera gastar 1.200 euros en un bolso sería el Mistral de Loewe. Auténtico lujo español.
Aún no he decidido el tamaño, el color ni la piel…pequeñeces, el bolso es el que es.
Y vosotras, ¿habéis elegido vuestro clásico básico de Loewe?












Me encanta el amazonas, es lo más en bolso¡¡¡¡
Estoy en una fase tonta…..trabajo, casa….y con poquito tiempo ni para el blog y para comentar.Espero pronto ponermea al dia.¡¡
Bssss Isabel